Audrey Hepburn. 10 milagros de una Cara con Ángel

Audrey Hepburn fue, es y será una imagen irrepetible, una cara con ángel que acompañaba la dulce y sensible personalidad de su dueña. Sus grandes ojos de mirada clara y su perfil de trazos limpios nos enamoraban cada vez que la veíamos en pantalla. Ella no tenía la culpa. La pintaron así.

Elegante, delicada y, sin embargo, cálida y transparente, en el 85 aniversario de su nacimiento recordamos sus 10 papeles con los que más hemos disfrutado:

1. Vacaciones en Roma (Roman Holiday, 1953). Era su primer papel protagonista. Gregory Peck era la estrella. Pero ella llegó para quedarse. Su papel de princesa rebelde no sólo la catapultó hacia la fama sino que además le reportó el Oscar.

2. Sabrina (Sabrina, 1954). Su aspecto inocente pero siempre elegante la hizo perfecta para el papel de la hija del chófer enamorada desde la niñez del señorito William Holden, en esta versión moderna del patito feo, y si no, que le pregunten a Boogie. Fue su primer encuentro profesional con el mundo de la moda y con la ciudad de París, a los cuales se vería muy unida durante el resto de su carrera.

3. Una cara con ángel (Funny face, 1957). Stanley Donen sería un gran aliado a lo largo de la carrera de Audrey Hepburn. Su primer encuentro fue esta comedia musical donde demostraría no sólo sus dotes como actriz, sino también como bailarina y cantante (aunque a lo largo de su carrera se lo negarían). Su partenaire fue el gran Fred Astaire, quien manifestó: “Simplemente dije a mis representantes que se olvidaran de todos los demás proyectos para mí. Aguardaba a Audrey Hepburn. Ella había pedido trabajar conmigo, y yo estaba preparado. Ésa podía ser mi última y gran oportunidad de trabajar con la gran y encantadora Audrey, y no pensaba perdérmela. Punto”.

 

Audrey-in-Funny-Face-audrey-hepburn-4476042-852-480

4. Historia de una monja (The Nun´s Story, 1959). La película de Zinnemann supuso un nuevo hito en la carrera de Audrey Hepburn, no sólo porque narraba la intensa vida de Gabrielle Van der Mal sino porque, según palabras de la propia protagonista, fue la película que cambió su vida y a partir de la cual se volcó más en sus trabajos humanitarios.

5. Desayuno con diamantes (Breakfast at Tiffany´s, 1961). Su consagración como icono de la cultura popular. Esta comedia melancólica, si es que puede utlizarse este oxímoron, la elevó a icono del cine, de la moda, de la mujer, y por qué no, también del hombre. Y, por supuesto, acompañada de Henry Mancini y su Moon River.

6. Charada (Charade, 1963). La deria de Hitchcock por las rubias hizo que no contara nunca con Audrey Hepburn para alguna de sus películas. Craso error el del maestro, que fue en parte reparado por Stanley Donen, quien dirigió este clásico del suspense con mucho glamour (y con Cary Grant).

Audrey-in-Charade-audrey-hepburn-4298713-720-405

7. My fair lady (My fair lady, 1964). George Cukor, consagrado como director de actrices, no podía desaprovechar la oportunidad de dirigir a uno de los mayores iconos femeninos de la historia del cine. La adaptación del musical basado en la obra Pigmalion de George Bernard Shaw es todo un espectáculo de estilo con grandes interpretaciones. Hepburn ve ensombrecido su trabajo por el doblaje en las canciones (sin mencionar ya el doblaje español, del cual es más que obligado abstenerse).

8- Sola en la oscuridad (Wait until dark, 1967). Hepburn repitió en el suspense gracias a Terence Young. Audrey asumió el papel de una chica ciega que se ve envuelta en una trama alrededor de un paquete de droga. La actriz sumó a su frágil silueta el hecho de tener que interpretar a una invidente lo cual le supuso una nueva nominación al Oscar.

9- Dos en la carretera (Two for the road, 1967). Stanley Donen volvería a colaborar con Audrey Hepburn en esta road movie que disecciona las relaciones de pareja con humor pero también con saña. Cada frase que se pronuncia es un pinchazo en el estómago. Hepburn, en un gran momento de madurez, da el perfecto contrapunto sereno y alegre de un malencarado Albert Finney.

Audrey Hepburn Two for Road

10- Robin y Marian (Robin and Marian, 1976). Crepuscular visión de la leyenda de Robin Hood por parte de Richard Lester. Audrey Hepburn, que llevaba 9 años sin actuar, realizó su último papel relevante con una lucidez y sensibilidad que sacude al espectador. Eso y su declaración de amor eterno:

“I love you. More than all you know. I love you more than children. More than fields I’ve planted with my hands. I love you more than morning prayers or peace or food to eat. I love you more than sunlight, more than flesh or joy, or one more day. I love you… more than God”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s