‘Trance’, de Danny Boyle

trance

Añadir el sufijo “de Danny Boyle” al título de una película implica mucho. Quiere decir que estás delante de algo que no te dejará indiferente, que te generará algún tipo de emoción. Y, hasta que no la veas, no sabrás cuál es.

Danny Boyle pone la firma a obras tan diferentes como Trainspotting, 28 días después, Slumdog Millionaire o 127 horas e incluso fue el artífice del espectáculo que vimos en la inauguración en los JJ.OO. de Londres 2012. Un todoterreno que vio premiado su talento con el Oscar al Mejor Director conseguido gracias a Slumdog Millionaire.

Aquí, en Trance, nos lleva de la mano en los primeros minutos presentándonos el robo de un cuadro, como si estuviéramos viendo Ocean’s Fourteen. Pero ese paseo guiado no dura mucho. Cuando Simon, el personaje de James McAvoy, profundiza en su amnesia y acude a la hipnotizadora Elizabeth Lamb (Rosario Dawson) para ser tratada de ella, el espectador empieza a no tener muy claro qué sucede en realidad, qué es producto de la imaginación de Simon y qué se está narrando en forma de flashback. Esa mezcla de percepciones puede romperle la cintura a más de uno, al estilo Inception, pero a mí me ha convencido el recurso. Lo considero válido porque Boyle, después de dejarnos gran parte de la película a tientas, se apiada de nosotros al final y explica el argumento. Una trama que podrá gustar más o menos, pero que está bien trillada.

Aparte del talento de Danny Boyle, las interpretaciones de los tres personajes principales colaboran para que esa ambivalencia se mantenga hasta el final. Así como no sabemos muy bien qué sucede y qué no, tampoco podemos asegurar quién es el bueno de la película. James McAvoy está especialmente bien en el tramo inicial, transmitiendo la angustia que siente aquel que ha perdido la memoria y cuya vida depende de recuperarla; Rosario Dawson es una auténtica femme fatale, hace gala de su atractivo y usa su mejor arma: el control de la mente; y Vincent Cassel en su rol habitual de tipo duro, pero con el innegable atractivo francés.

Quien no arriesga, no gana. Bien lo sabe Boyle.

—The choice is yours. Do you want to remember or do you want to forget?

trance2

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s