¿Man? God of Steel

Un mundo en llamas. Una rebelión en un planeta a punto de perecer encabezada por un general cuyo nombre creo recordar. Tan sólo un hombre parece ver claramente qué es lo que se debe hacer. Su única esperanza es su primogénito al que, junto a su mujer, pretende salvar de la destrucción. El Padre es Jor El y el planeta en cuestión es Krypton. El general se llama Zod pero me suena más a continuación. Sin embargo, no reconozco ni a uno ni a otro. Tampoco observo la geografía helada de antaño ni aquellos trajes blancos fosforescentes que acompañaban al hombre del tupé canoso. En su lugar, armaduras más aparatosas, barba tupida y una vegetación agreste se mezclan con animales voladores que parecen haber salido de la Pandora de Avatar. Su familia y su mundo se extingue mientras el Hijo parte hacia la Tierra, el lugar elegido por sus padres para el nuevo comienzo de una estirpe libre. 

krypton-man-of-steel-1024x461

Este es el impacto que sufro al ver los primeros minutos de Man of Steel. Llego a la conclusión de que efectivamente lo que se nos prometía en los trailers que contaminaron la red – intensidad, trascendencia, emotividad y espectáculo – se pretende conseguir volviendo a los orígenes de Superman, pero intentando evitar cualquier comparación con aquella primera entrega setentera de Richard Donner. Como todo lo visto y oído igualmente me suena en demasía, me mantengo a la expectativa como supongo hará el resto de los fieles.

El viaje sigue y la película acompaña al joven y nuevo Kal El, el abotargado Henry Cavill, a través del espacio y del tiempo en un recorrido nada lineal. Desde su Krypton hasta la Tierra. Y desde su presente peregrinaje en busca de sus orígenes hacia los suyos en el planeta verde, que se intercalarán durante todo el metraje para presentar al hombre y para conocer el porqué y el cómo de Clark Kent, un hombre con superpoderes con todas las preguntas habidas por contestar.

Quizás sea esta la parte narrativa más interesante de Man of Steel. Aunque parte de un lugar común y conocido y aplica alguna solución narrativa poco creíble, el viaje iniciático de Clark Kent en la Tierra desde su infancia hasta el descubrimiento de sí mismo, lo hace a través de una narración con continuos flashbacks y cambios de foco, intentando humanizar a un personaje muy alejado de ese concepto. Por supuesto, sin apenas ápices de humor, sin caricaturas de personajes secundarios ni opuestos, respetando una liturgia solemne.

Hasta este instante, lo acontecido, aunque con diferencias en el enfoque y la aproximación al personaje, es ya lo esperado por el gran público, como no puede ser de otro modo ante un reboot de un personaje de sobras celebrado.

Llega el momento en que Man of Steel se juega realmente todo lo anunciado, antes y durante la película. El momento de la hostia con o sin sagrada. Esta última parte, la de su revelación como la última esperanza de un pueblo, se convierte en una regresión a la Divinidad de quien nunca fue humano. La amenaza externa, su némesis venida del pasado, el siempre inquietante Michael Shannon, es capaz de obligar al héroe a renunciar a sus creencias más sagradas y a realizar los sacrificios debidos para la salvación de una raza.

henry-cavill-dans-superman-man-of-steel

Todo este desenlace se nos presenta como el espectáculo que en teoría requiere el héroe de su categoría. Sin embargo, la grandilocuencia de la batalla, el tremendismo de la acción se come finalmente la construcción de la historia. El tercer acto se llena de grandes explosiones, destrucciones masivas, y algún sonrojante momento Independence Day que desmerece la moderación anterior y colma al espectador impaciente de fuegos de artificio. Posiblemente, esta catarsis final complete las ansias de muchos de sus feligreses aunque a otros, como es mi caso, nos haga verlo como el gran espectáculo que es sin llegar a comulgar con ella. Quizás es cuestión de fe.

– Este muestro está muy vivo. Russell Crowe está demasiado omnipresente durante el transcurso de la trama para haber perecido 33 años atrás y eso chirría, como su voz en Les Miserables.

Tú madre se ha comido a mi perro. Lawrence Fisburne. Desde Apocalypse Now hasta ahora el antes conocido como Larry ha perdido todo diminutivo cariñoso para pasar a ser próximo candidato a protagonizar el Gordo Alberto.

– ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste? Es divertido comprobar cómo Amy Adams representa una suerte de María Magdalena periodista. ¿Quieren decir algo los guionistas?

– Ha nacido una estrella. Henry Cavill. Vistos los antecedentes de los actores que se metieron en el traje azul y rojo y su engorde muscular probablemente su destino sea el infierno de los anabolizantes. 

4 comentarios en “¿Man? God of Steel

  1. La verdad es q 15 min. Mas de metraje con màs Clark… No le habrìa venido mal al film. Lo hubiera humanizado màs…me pongo en el pellejo de alguien q no sepa nada del super (ya es raro) y me pregunto ¿ porque nos salva?

    A mi los dos min. De trailer me conmovieron mâs q en la peli…y son las mismas escenas…esperaba màs en este aspecto.

    Por otra parte…han dejado el listòn super alto…A ver q malo viene ahora capaz de plantar cara a superman…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s